10 MANERAS DE MOTIVAR A TU HIJO PARA QUE MEJORE EN LA ESCUELA


“Una Estructura De Trabajo, Ayuda A Tu Hijo Con Su Desarrollo”

Como padres, invertimos en la vida académica de nuestros hijos porque sabemos lo importante que es para su futuro. Desafortunadamente, nuestros hijos no siempre parecen compartir nuestra preocupación sobre su futuro.

Entonces ¿Cómo crees que puedas motivar a tu hijo que no quiere hacer su trabajo escolar?

Sabemos esto porque continúan priorizando ver YouTube, jugar o pasar el rato con sus amigos en vez de hacer su trabajo escolar.

¿Por qué no se motivan nuestros hijos para que les vaya bien en la escuela? Si es de su interés, ¿Por qué no quieren tener éxito tanto como nosotros queremos que ellos tengan éxito?

El problema está, que en la escuela se requiere disciplina y trabajo. Es nuestro trabajo como padres enseñarles a que aprendan a ser disciplinados. Pero la motivación no puede ser forzada. Y si intentas obligar a tu hijo a ser motivado, casi siempre empeora las cosas.

Sin embargo, existen pasos positivos que puedes tomar, para ayudar a tu hijo a motivarse para mejorar en la escuela. Necesitas establecer una “estructura” que le permita a tu hijo tener una mejor disciplina y seguimiento.

Una estructura mejora las posibilidades de que tu hijo tenga éxito y esto lo impulsa a tener motivación al hacer las cosas.

Esta estructura mejora las posibilidades de que tu hijo tenga éxito y el sabor del éxito es lo que impulsa la motivación.

Les comparto los siguientes 10 consejos que nosotros implementamos que ayudó a nuestros hijos a tener éxito y estar motivados en la escuela:

   1.    Mantente positivo: mantén una relación abierta, respetuosa y positiva con tu hijo. Recuerda que tu hijo y tú, están en el mismo equipo. Esto te permite ser influyente y es la herramienta de crianza más importante.

Castigar, predicar y amenazar no te ayudará con la relación con tu hijo. Tener sentimientos de ansiedad, frustración y miedo es algo normal, pero reaccionar emocionalmente ante tus hijos, es ineficaz y empeora las cosas.

Recuerda, tu hijo no se comporta de esta manera con el propósito de hacer que tu vida sea miserable. Tu trabajo es ayudar a tu hijo a que aprenda a ser responsable.

  2.    Incorpora la regla “Hacer para recibir”: una de las lecciones de la vida es, que nos pagan después de hacer el trabajo y necesitas enseñar esto a tus hijos.

Te preguntan, ¿puedo ir a la casa de Juan? y Tú le preguntas, ¿Ya terminaste de estudiar?  Y le dices, recuerda hijo, “si tú haces tus tareas, podrás hacer lo que quieres hacer”

Necesitas enseñar esto a una temprana edad. Hacerles preguntas a nuestros hijos, nos ayudó a tener un buena relación con ellos. Lo importante es que tú preguntes cuando ellos te piden permiso y les recuerdes la regla.

Con esta regla, “les estas ayudando a que su cerebro aprenda a tomar decisiones y a ser disciplinado”.

  3.    Crear estructura para tu hijo: si tu hijo no está estudiando y sus calificaciones están bajando, quiera el o no, tienes que intervenir. Entiende lo siguiente, no estas para hacer la tarea por él, sino necesitas establecer un estructura que le ayude a él, hacer su tarea.

La estructura: incluye horarios de estudio programados, tener la computadora en un lugar público de su casa para que no se distraiga con juegos. Debes establecer una regla como, "No se permiten videojuegos ni aparatos electrónicos hasta que hayas terminado tu tarea”.

Tu hijo debe dedicar una cierta cantidad de horas al tiempo de estudio. Está bien que escuchen música, pero cuidado con lo que escuchen. Cuidado con las distracciones, como el celular y los mensajes que recibe.

Debes explicarle que la estructura es una manera de ayudarlo a desarrollar una buena ética de trabajo y a enfocar para hacer un mejor trabajo.

  4.    Reunirte con el maestro: si las calificaciones y los hábitos de trabajo de tu hijo no son buenos, puedes establecer un plan al sentarse con él y su maestro.

Establece la regla de que consulte con el maestro antes de regresar a casa para asegurarse de que tiene todas sus tareas asignadas. Además, que se asegure en la mañana que lleva su tarea a la escuela.

Cuando tu hijo mejore el manejo de su tiempo, complete sus tareas y se organice, es tiempo de tenerle confianza que él lo puede hacer solo.

  5.    Identificar un lugar de estudio: ayuda a tu hijo a encontrar un lugar tranquilo

y lejos de los hermanos y hermanas para estudiar. Una vez encuentre ese lugar, debe mantener ese espacio para estudiar.

Para mantener a tu hijo enfocado, es necesario sentarse a un lado de él, mientras hace su tarea. Él sentirá apoyo al estar cerca para ayudarlo a asegurar que termine la tarea.

Si se atora, está bien ayudarla pero que el haga el trabajo. Revisa su trabajo de vez en cuando y hazle preguntas a ver si entiende. Si no entiende, explícale con preguntas. Recuerda, cada hijo necesita aprender la habilidad de tratar con cualquier material difícil.

  6.    Divide las tareas en piezas manejables: a veces será necesario ayudar a tu hijo a que divida sus tareas en partes más pequeñas y que organice en un calendario lo que debe hacer cada día. Un calendario de pared es una buena opción.

  7.    Debes ser firme y consistente con las reglas de la tarea: debes ser positivo y a la vez debes ser firme. Debes consistentemente dar seguimiento a las reglas que estableces. Ser firme y consistente le envía el mensaje a tu hijo de que sabe que puede tener éxito.

Tu hijo debe sentir que eres firme y existen consecuencias al no cumplir con las reglas. Es importante que no solo sean amenazas las consecuencias. Él debe de saber que si no hace su trabajo, no tendrá buenas calificaciones en la escuela.
Trata de enfocarte en apoyarlo y alentarlo.

  8.    Cuidado con su nivel de ansiedad: gran parte de la falta de motivación de tu hijo (o lo que parece ser irresponsabilidad) podría ser su ansiedad o vergüenza por lo académico y el trabajo escolar. Es difícil que tu hijo pueda reconocerlo y explicártelo, porque no tiene la habilidad de hacerlo.

La ansiedad puede malinterpretarse como una actitud pésima, falta de motivación e irresponsabilidad. A menudo, el encubrimiento de estas emociones vulnerables puede tomar la forma de actuar, cerrar, evitar o desafiar.

Un poco de ansiedad puede motivar, pero mucha ansiedad bloquea la capacidad de pensar en tu hijo. Es importante mantener tus emociones bajo control, porque puede ser la ansiedad de tu hijo y no su pereza.

Te recomiendo que le ayudes a calmarlo con fortalecer una mejor estructura para que haga su trabajo, esto le ayudará a reducir su ansiedad.

  9.    No sobrecargues a tu hijo: es estresante y frustrante ver a tu hijo intentar y no alcanzar su potencial. No pienses que puede ser falta de motivación de parte de él y tampoco sientas que es tu culpa, así que mantente calmado en vez de reaccionar y cambiar la estructura para que tu hijo tenga éxito.
    
    Si sientes la tentación de ayudar a tu hijo a completar su trabajo, no lo hagas y resiste la tentación. Él puede sentir que te estas desesperando y puede reaccionar a tu ansiedad y puede empeorar la situación.

    Si él no se esfuerza a hacer su trabajo, es importante que el sufra las consecuencias, buenas o malas. Una mejor opción, es ser el entrenador de tu hijo. Establece la estrategia y mantente al margen. El encontrará su propia dirección, cuando la encuentre, felicítalo.

  10. No te obsesiones con el futuro: cuando tu hijo parece no tener interés en su vida, no te preocupes de lo que va a pasar en el futuro. No te preocupes de que no va a tener éxito, sino interésate en introducirlo a diferentes actividades y esto depende la edad que tenga.

Nosotros introducimos a nuestros a hijos, un segundo idioma (español), deportes en equipo e igual individuales. Intentaron actuar en una obra de teatro, ahorrar e invertir. Viajar con nosotros y con amigos, tomaron clase de nadar y luego buceo. Todo lo que hagan al crecer les va ayudar en el futuro.

Concéntrate en los rasgos positivos de tu hijo y ayúdelo a trabajar en lo que intenta hoy. ¿Es extrovertido? ¿Servicial? ¿Un buen cocinero? ¿Bueno con autos o electrónica? Concéntrate en todas las cosas que con lleva una persona desarrollada y exitosa, no solo académicos y calificaciones.

Ayuda a tu hijo a desarrollarse de manera social, creativa y emocional. Recuerda siempre tener en cuenta el panorama general de tu hijo en el futuro.

Y Finalmente, toma en cuenta todos estos consejos, y piensa donde está tu hijo, especialmente en su edad. Deja que intente todo, pero cuidado con sobre protegerlo por tu preocupación. Tu hijo tiene un largo camino por recorrer, déjalo que intente todo.

La estructura que tú inicies con él, ayudará a motivar a tu hijo a tener éxito. 

Te recomiendo el siguiente link:


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CÓMO DAR CASTIGOS QUE FUNCIONEN, AUNQUE A TUS HIJOS NO LES IMPORTE

“Todo Lo Que Hacemos Mal Tiene Consecuencias”

Si eres un padre, es seguro que hayas dado consecuencias a tus hijos, Pero, ¿Te han funcionado? Te comparto 10 consejos que te pueden ayudar:

   1.    Utiliza consecuencias que tengan significado: si das una consecuencia en el momento que tu hijo hizo algo, no será efectivo. Si lo haces, te puedes arrepentir por ser demasiado duro.

Te aconsejo que escribas una lista de consecuencias apropiadas. Toma en cuenta que esas consecuencias sean desagradables para que tu hijo se sienta incómodo y entienda la importancia de lo que hizo.

También es importante pensar en lo que va aprender tu hijo de esa lección. Por ejemplo, digamos que le  pego a su hermana menor y quieres que aprenda a manejar sus sentimientos.

Creo que una consecuencia efectiva podría ser que perdería el uso de su teléfono celular hasta que no maldiga y no sea grosero con su hermana durante 24 horas.

    2.    No intentes apelar a sus emociones con discursos: referente al previo ejemplo, recuerda tu trabajo no es lograr que tu hijo ame a su hermana o apelar a sus emociones con un discurso porque todo lo que escuchará es: "Tu hermana te admira, bla, bla, bla".

Tu trabajo es tomar su teléfono y decir:

“Hoye hijo, ya sabes que siempre nos hablamos con respeto en esta casa. Y si no puedes hacer eso, entonces no puedes usar el teléfono. Te devolveremos el teléfono en 24 horas, si eres amble con tu familia.

    3.    Establece consecuencias claras: Cuando das una consecuencia, cuanto más simple y claro, mejor. No quieres confundirlo con discursos largos, sino exponer muy claramente sus consecuencias al comportamiento inapropiado de tu hijo.

Quieres compartirle lo que le sucederá si sigue haciendo lo mismo. Le puedes decir:

"Si hablas desagradablemente con tu hermana, esto es lo que sucederá a partir de ahora".

Siempre trata de hablar con el cuándo no se lo espere y haya un momento tranquilo y con suficiente tiempo; no quieres estar apurado cuando hables con él.

    4.    Ten conversaciones que ayuden a resolver el problema: Creo que es de vital 
importancia mantener comunicación con tu hijo para resolver problemas después de que haya ocurrido un incidente. Cuando las cosas estén bien, puedes decirle:

“Si te frustras con tu hermana en el futuro, ¿qué puedes hacer de manera diferente, aparte de insultarla? “Hagamos una lista”.
Puedes ayudar a generar algunas ideas diciendo:

“En lugar de insultar a tu hermana, ¿qué tal si vas a tu habitación y escuchas música durante unos minutos? ¿Podrías hacer eso?"

Te recomiendo que hables con preguntas con tus hijos, así no sienten que los estas atacando. Aparte lo hacen pensar y le puede ayudar a encontrar soluciones a sus problemas.

Míralo de esta manera: todos nos sentimos frustrados, todos nos enojamos y todos nos ponemos ansiosos. Pero todos tienen que aprender a lidiar con esos sentimientos de manera apropiada. Y una conversación para resolver problemas es la forma más efectiva de hablar con su hijo sobre el cambio.

    5.    No te enganches con una discusión sobre cualquier consecuencia: No discutas por todo con tu hijo. Comprende que él quiere que te enojes para poder discutir contigo.

Tu hijo quiere mostrarte que no le duele la consecuencia que le has dado. Créeme, que es molesto y frustrante como padre cuando tus hijos tratarán de hacerte enojar diciendo: “No me importa”. Pero no te dejes atrapar. Sólo dile:

"Está bien, es una lástima que no te importe. Eso significa que sucederá con más frecuencia”.
En ese momento ve a hacer otra cosa.

    6.    No castigues a tu hijo con periodos de tiempo: eres un padre que se frustra y castigas a tus hijos durante largos períodos de tiempo para que el castigo tenga efecto. Personalmente, creo que es un error.

Si castigas a tu hijo, no le estás enseñando lo que debe aprender. Pero si lo castigas hasta que logre ciertas cosas, puedes aumentar considerablemente la efectividad de la consecuencia. El castigo debe de estar orientado a las tareas, y no al tiempo.

Si tu hijo pierde el privilegio del videojuego durante 24 horas, debería estar haciendo algo dentro de ese plazo que lo ayude a mejorar su comportamiento.

Simplemente quitarle el videojuego durante una semana, le enseñará a esperar a que el tiempo pase para volver a usarlo. NO le enseña a comportarse mejor.

Piensa en lo siguiente, si lo castigas por 30 días y luego hace algo mal mañana, ¿qué vas a hacer? ¿Lo castigó por 40 días? No es efectivo ese punto, porque tú mismo no vas a mantener el castigo por ese periodo de tiempo.

Pero, si lo castigas por 24 horas, si se porta mal más tarde en la semana, puedes hacerlo nuevamente. Nuevamente, queremos que las consecuencias sean experiencias de aprendizaje.

Recuerda, quieres que el objetivo sea un mejor comportamiento.
    7.    Interésate en el interés propio de tu hijo: es importante aprender a hablarlecon preguntas de manera que sean del interés propio de tu hijo. Por ejemplo, podrías preguntar:

¿Qué vas a hacer la próxima vez que pienses que tu papá es injusto porque no quiere que te metas en problemas?

En otras palabras, estás tratando de atraer su propio interés y a la vez hacerlo pensar. Si tu hijo es un adolescente, no le importará cómo se siente su papá. Los adolescentes con frecuencia están muy separados de los sentimientos de los demás, particularmente de sus padres.

Es posible que se sientan culpables y digan que lo sienten más tarde, pero verá que el comportamiento vuelve a ocurrir. Entonces aprende a apelar a su propio interés y hazle la pregunta:

¿Qué puedes hacer para no tener problemas la próxima vez?

Hazlo ver que le conviene es y le puedes decir:

"Entiende, si vas a hablar mal con tu hermana o maldecirla, las cosas solo van a empeorar para ti, y no van a mejorar. Sé que quieres conservar tu teléfono, así que piensa para que puedas hacerlo".

    8.    ¿Cómo puedes saber si una consecuencia está funcionando?: los padres a menudo me dicen: "Mi hijo actúa como si no le importara. Entonces, ¿cómo sé si la consecuencia que le estoy dando realmente está funcionando?"

Siempre les digo: Es simple: sabrás que está funcionando mientras te aseguras que  sea responsable. La rendición de cuentas le brinda la mejor oportunidad de cambio.

Piensa cuando un oficial de policía da la multa por exceso de velocidad. ¿Crees realmente que un solo boleto de exceso de velocidad, asegurará que el conductor nunca vuelva a acelerar la velocidad? Por supuesto que no.

Pero, el oficial sabe que si hace responsable al conductor cada vez, incluso los peores delincuentes eventualmente aprenderán la lección.

    9.    Algunas cosas nunca deben usarse como consecuencia: En mi opinión, hay ciertas cosas que nunca se deben de quitar a los niños. Por ejemplo, nunca debe prohibir a su hijo que vaya al baile de graduación. Este evento es muy importante para tu hijo.

Personalmente, creo que no se deben eliminar logros importantes en su vida. Tu hijo no va a aprender nada de esa experiencia. Él solo va a estar amargado.

También creo que los deportes no deben ser eliminados. No tengo ningún problema con que los niños pierdan una práctica si eso es parte de una consecuencia, pero eliminar el deporte por completo no es una buena idea.

    10. No muestres odio o disgusto: cuando le des consecuencias a tus hijos, se consistente y firme, pero no muestre odio o disgusto.

En mi opinión, nunca debes de ser sarcástico con tu hijo porque está hiriendo. Lo que estás tratando de hacer es criar a alguien que pueda funcionar, no que alguien que sienta que te decepciona constantemente.

Es muy importante dar forma a tu comportamiento para que tu hijo sepa que no estás tomando sus errores personalmente.
Recuerda, la expresión de tu rostro y el tono de tu voz le comunican mucho más a tu hijo que tus palabras. La consideración positiva es fundamental para transmitir su mensaje.

Algo Para Pensar

Creo que es importante recordar que la vida es realmente una lucha para muchos niños. Hay una tremenda presión sobre los niños y adolescentes para que se comporten bien hoy en día.
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ENSEÑA A TU HIJO A SER RESPONSABLE: 7 CONSEJOS PARA COMENZAR


¿Sabes Por qué Tu Hijo No Hace Lo Que Debe Hacer?

Si no sabes porque tus hijos no hacen sus responsabilidades, es porque no es algo innato en ellos y por eso no lo hacen. Así que tú les debes enseñar y los debes entrenar para que lo puedan aprender. 

Te voy a compartir 7 técnicas simples que nosotros aplicamos que nos ayudó a entrenar a nuestros hijos. “La clave es que seas consistente y no te desvíes emocionalmente”.

No Es Un Misterio

Los niños no nacen con responsabilidades y todo lo que hacen es por instinto. Lloran cuando tienen hambre o quieren algo, y van al baño cuando tienen que ir. Esto no es una responsabilidad, es todo por instinto, o sea, es causa y efecto.

Debes de entender que las responsabilidades no son divertidas para un niño. Le consumen mucho tiempo y son aburridas y por eso prefieren jugar. Jugar es más emocionante y lo aburrido no les gusta.

Cuando les dices, "Limpia tu habitación. Tiende tu cama. Guarda tus libros. Haz tu tarea". No les gusta y aparte se lo estás diciendo o sea es una comanda y no es efectiva.

“Necesitas entrenar a tu hijo para que sea responsable, de sus responsabilidades”.
Si entiendes esto, será fácil entrenarlo.

Nuestro lema con nuestros hijos fue el siguiente, “Si ustedes hacen su parte (responsabilidades), nosotros haremos nuestra parte”. “Si ustedes no hacen su parte, no nos pidan nada”.

Te comparto los 7 consejos que te ayudaran a enseñarles a tus hijos la responsabilidad para que sean adultos funcionales e independientes.

    1.    No debes forzar la responsabilidad: la responsabilidad se debe enseñar poco a poco. Debe existir reglas de casa que los niños deben aprender y enseñarles, que no abra recompensa si no cumplen con ellas.

Los padres saben lo suficiente para decirles a sus hijos que se laven y se vistan, que vayan a la escuela o que limpien su habitación.

La falla está en que a los padres se les olvida en promover que sean hijos responsables.

Cuándo tu hijo no se lava los dientes, no va a la escuela, o no limpia su habitación, ¿cómo reaccionas?, ¿Te frustras y reaccionas mal?

La responsabilidad tiene que ser impuesta. Cuando tus hijos no cumplen con sus responsabilidades, tú como padre debes recordarles la consecuencia cuando no cumplen con ellas.

Ese acto de rendir cuentas promueve la voluntad de cumplir con las responsabilidades la próxima vez. Si no aplicas una consecuencia por no hacer lo que deben hacer, esto solo promueve una mayor irresponsabilidad.

Una vez más, el niño aprende que sus excusas, mentiras y justificaciones, solo trabajan en contra de él, por evitar la responsabilidad y es debido a su comportamiento. Si no hay consecuencias, los niños aprenden que las cosas no tienen que ganarse. “Es una mala lección para aprender que les afecta toda sus vida”.

“Es vital enseñarle a los niños a ser responsables”

    2.    Comienza temprano: entre más temprano comienzas a enseñar a que tu hijo se responsabilice de sus tareas, mejor lo es. Por ejemplo, haz que su niño recoja sus juguetes antes de irse a la cama.

Si no lo quiere hacer, siéntate en el piso y recógelos con él, pero no lo hagas por él. Incluso si tú le dices, "Haré uno, tú harás uno", así aprende a hacerse cargo de sus responsabilidades.

También creo que deberías darles a tus hijos un reloj de alarma a una temprana edad. Esto les ayuda a aprender la responsabilidad de ajustar el reloj por la noche y luego levantarse y apagarlo. Lo que estás haciendo es enseñarles desde una temprana edad que son un individuo y que tienen sus propias responsabilidades individuales.

Identifica la responsabilidad y usa un lenguaje responsable cuando tu hijo complete una tarea, y puedes decirle:

"Gracias por cumplir con tu responsabilidad". "Hijo, es tu responsabilidad hacerlo y me gusta como lo hiciste". ¿Sabes porque te estoy recompensando?, porque cumpliste con tu responsabilidad".

En otras palabras, cuanto más lo identifique, más consciente se volverá tu hijo. Creo que es importante para ellos entender que se les recompensa por cumplir con su responsabilidad, y no por ser lindos, o amables.

Entre más rápido asocie la recompensa con la responsabilidad, más claramente se asociará en la mente de tu hijo.

    3.    Establece el ejemplo: es importante cumplir con tus propias responsabilidades para que tus hijos se den cuenta. Desde que ellos estén pequeños, es importante que menciones que tu trabajo, los que aceres  de casa y el cuidado de ellos son la responsabilidad de sus papas.

Así que puedes decir: “Ir a trabajar es mi responsabilidad para ganar dinero para poder vivir dignamente” “Ir a la escuela es como un trabajo y es la responsabilidad de los hijos ir a la escuela”. “Ser responsables en nuestras vidas es importante”.

La idea es mostrar un comportamiento correcto en la familia. Sé un ejemplo. Como padre, cuando le dices a tu hijo que vas a hacer algo, es tu responsabilidad hacerlo. Por lo tanto, no hagas promesas que no puedas cumplir.

    4.    Enseña y entrena a tus hijos a ser responsables: creo que es importante sentarte y explicarle a tus hijos lo que significa la responsabilidad.

Explícales que las responsabilidades son como compromisos o promesas: son las cosas que debemos hacer, las cosas que son nuestro trabajo y las cosas en las que estás involucrado, donde otras personas dependen de ti.

Hijo, “Así que si juegas con tus juguetes, es tu responsabilidad guardarlos”. "Si te preparas un sándwich, es tu responsabilidad colocar los platos en el lavaplatos".

Entrena a tu hijo para que cumpla con sus responsabilidades. La responsabilidad no es innata en un hijo y por eso debe ser entrenado, como un jugador es entrenado por el técnico del equipo. Y entre más temprano empieces, más fácil es.

    5.    La importancia de utilizar consecuencias y recompensas: cuando un niño no tiene consecuencias, no obedecerá, así que la responsabilidad debe ser asociada con una recompensa.

Enséñales a tus hijos que si hacen sus responsabilidades, ellos serán recompensados y diles que es como tu trabajo. Por ejemplo, “si tú haces tu trabajo bien, te pagan y si no, no te pagan”.

Diles cuáles son sus responsabilidades, como tareas de la escuela, mantener su habitación limpia, lavar el auto, y sacar la basura. Pero también diles cuales será la consecuencia si no hacen o terminan sus responsabilidades.

Las consecuencias deben ser efectivas si no, no las tomarán en serio. Por ejemplo quitarles el celular, no dejar ver televisión, y no ir a una fiesta.

El secreto de las recompensas, es dárselas cuando no se lo esperan. Si te han estado pidiendo algo y no se los has dado, puedes comprarlo y dárselos cuando no lo esperan y les dices, “Por haber hecho tus responsabilidades te compre esto”. Sorpréndelos.

    6.    Dile a tus hijos lo que harás de manera diferente: cuando sientas que no has tratado a tus hijos bien, que no les has hablado correctamente o no les has cumplido, debes sentarte con ellos y declararles que harás cambios.

Hazlo individualmente, no hables con ellos en casa, sino en una cafetería ya que es más efectivo. Por ejemplo puedes decirles lo siguiente:

“Me quiero disculpar por no haber cumplido con lo que me pediste”
“No he sido responsable contigo, te pido perdón porque sé que ser responsable es importante”, “Las personas que no cumplen con sus responsabilidades no tienen éxito”.

    7.    Nunca es demasiado tarde para hacer cambios: por supuesto que si enseñas a tus hijos a cumplir responsabilidades a una temprana edad, será más fácil. Los niños no aprenden solos a cumplir sus responsabilidades, sino que lo aprenden cuando los padres estén listos para enseñarles.

    La responsabilidad les da la mejor oportunidad de evitar problemas de la vida y los hace más capaces de lidiar con los problemas que surgen en sus vidas a través del tiempo.

De niño te dicen: “No hiciste tu cama. No terminaste tu tarea”
De adulto te dicen: ¿Por qué estas conduciendo tan rápido?

Tú debes de entrenar a tu hijo a ser responsable y no esperar a que actúe a ser responsable. A medida que crezcan, comprenderán bien la relación entre las responsabilidades, la responsabilidad y las recompensas

Recuerda, nunca es tarde para que aprendan a ser responsables y es parte de la maduración y es un componente muy necesario para aprender a funcionar en un mundo cada vez más complejo y exigente.